
La Muerte Bajo Custodia: Un Llamado a la Justicia en Venezuela
El Estado, en vez de proteger, se convierte en verdugo, legitimando la violencia y socavando derechos humanos en Venezuela.
Cuando el Estado se convierte en el verdugo de aquellos a quienes debería proteger, las bases de la confianza ciudadana se deterioran. En el contexto venezolano, este fenómeno se ha vuelto alarmantemente común. La violencia institucional se legitima mientras que el respeto a los derechos humanos se convierte en un concepto abstracto, distante de la realidad de muchos ciudadanos. Según Runrunes, la justicia, que debería ser un pilar de la paz social, se transforma en un instrumento de opresión y temor.
Las muertes bajo custodia, especialmente en funciones policiales y militares, revelan un panorama sombrío en el que las fuerzas del orden, lejos de resguardar la integridad y seguridad de la población, se convierten en su amenaza. Esto es una manifestación de la crisis de gobernabilidad y del deterioro estructural de las instituciones, envueltas en denuncias de corrupción, torturas y ejecuciones extrajudiciales. En un país donde el acceso a la justicia resulta casi inexistente, muchas familias quedan sumidas en el dolor y la impotencia, mientras que los responsables permanecen en la impunidad.
El impacto de estas violaciones no solo resuena en la vida de los venezolanos dentro del país, sino que también afecta a la diáspora, que se ve cada vez más desgarrada por la falta de confianza en sus instituciones. La comunidad internacional observa con creciente preocupación estas situaciones, que socavan los principios democráticos en Venezuela y exigen una respuesta contundente ante la crisis de derechos humanos que afecta al país.


