
Familiares de Oneidis Daza exigen justicia tras muerte en hospital de Lara
Familiares de la abogada Oneidis Daza protestan por presunta mala praxis que causó su muerte en el Centro Cardiovascular de Lara.
Barquisimeto - La muerte de la abogada Oneidis Daza, de 29 años, ha desatado una ola de protestas en Barquisimeto, donde sus familiares exigen justicia y mayor celeridad en las investigaciones. Durante una manifestación frente a la sede de la Fiscalía Superior del Estado Lara, los allegados de Daza denunciaron lo que consideran una presunta negligencia médica que habría llevado a su fallecimiento tras un procedimiento quirúrgico en el Centro Cardiovascular de Lara.
El caso, ya manejado por la Fiscalía 10, ha generado un gran descontento en una sociedad que ha visto cómo el sistema de salud pública en Venezuela se deteriora cada día, a consecuencia de la crisis económica y de gobernanza en el país. Este tipo de denuncias ha sido común en los últimos años, reflejando la creciente preocupación de los ciudadanos sobre la calidad de la atención médica disponible.
Cifras de organizaciones no gubernamentales señalan que la falta de insumos, equipos y personal calificado en los hospitales públicos, como el Centro Cardiovascular de Lara, ha tenido un impacto devastador en la salud de los venezolanos. "Demandamos que se tomen medidas contra esta mala praxis y que se asegure que ningún otro venezolano tenga que pasar por lo que sufrimos", declaró una de las manifestantes.
La situación de Daza es un claro ejemplo de la crisis humanitaria que enfrenta el país y de la necesidad urgente de una reestructuración profunda del sistema de salud, así como de una justicia que funcione efectivamente, como se señala en varios informes de derechos humanos. Según El Pitazo, la presión social se intensifica a medida que los familiares de pacientes caídos en manos del sistema de salud corrupto continúan alzando su voz por reformas.
Este caso no solo pone en el centro del debate la calidad del servicio médico en Venezuela, sino que también resalta la apremiante necesidad de restaurar la confianza en un sistema que, desgraciadamente, ha fallado en cuidar de su población.
