
Crisis Habitacional en Venezuela: Familias en Refugios Temporales
Adriana González y sus hijos viven en un albergue permanente desde 2019, evidenciando la crisis habitacional en Venezuela.
En un contexto de crisis humanitaria y económica en Venezuela, la situación de la vivienda se vuelve cada vez más alarmante. Adriana González*, madre de cuatro hijos, es un claro ejemplo de esta realidad. Desde 2019, ella y su familia residen en un espacio que originalmente estaba destinado a la construcción de un minicentro comercial. Sin embargo, este proyecto quedó en obra gris y se transformó en un albergue provisional que, con el tiempo, ha sido habitado por al menos 80 familias. La falta de infraestructura básica y el hacinamiento son solo algunos de los desafíos que enfrentan estos ciudadanos en su búsqueda por un hogar seguro y digno.
El derecho a la vivienda, reconocido a nivel internacional, en Venezuela se ha visto vulnerado en un contexto donde las familias son empujadas a soluciones temporales que rápidamente se vuelven permanentes. La escasez de vivienda asequible, junto con una economía en caída libre, ha convertido a muchas de estas familias en desplazados internos, forzados a vivir en condiciones precarias y compartiendo recursos básicos como cocinas y baños.
La situación de Adriana y de muchas otras familias es un reflejo de la crisis más amplia que enfrenta el país, donde cada día es una lucha por la supervivencia y la búsqueda de un futuro mejor. Según Runrunes, esta realidad resalta la urgente necesidad de políticas efectivas que promuevan el derecho a la vivienda y atiendan las necesidades más básicas de la población venezolana.

